Várices: Todo lo que debes saber

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Todo lo que debes saber sobre las várices.

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Las várices son venas agrandadas y torcidas. Cualquier vena puede volverse en várice, pero las venas comúnmente afectadas son las de las piernas y pies. Esto se debe a que pararse y caminar incrementa la presión en las piernas de la parte baja del cuerpo.

Para muchas personas, las várices y las arañitas (una variación común de las várices) son simplemente una preocupación cosmética. Para otras personas, las várices pueden causar un dolor agudo y molestia. Algunas veces, las várices llevan a problemas más serios.

Las várices también pueden ser señal de estar en riesgo de padecer otros problemas circulatorios. El tratamiento pueden involucrar medidas de cuidado personal, o procedimientos realizados por un especialista en várices para removerlas.

Arañitas vasculares

Arañitas vasculares

Síntomas de las várices

Las várices pueden no causar dolor. Signos de que tienes venas varicosas incluyen:

  • Venas que son de un color morado o azul oscuro.
  • Venas que aparecen torcidas e inflamadas, que pueden parecer como cables en tus piernas.

Cuando aparecen los síntomas y signos de dolor, estos pueden incluir:

  • Sentimiento de pesadez en las piernas.
  • Sentimiento de quemazón, calambre muscular e inflamación de la parte baja de las piernas.
  • Dolor que empeora al sentarse o pararse por largos periodos de tiempo.
  • Comezón alrededor de una o más de tus venas.
  • Sangrado de las várices.
  • Un cable doloroso en la vena con una decoloración de la piel.
  • Cambios en el color, endurecimiento de la vena, inflamación de la piel o úlceras en la piel cerca del tobillo, lo que puede significar que tienes una forma seria de enfermedad vascular (y requiere atención médica).

Las arañitas son similares a las venas varicosas, pero son más pequeñas. Las arañitas vasculares se encuentran cerca de la superficie de la piel y comúnmente son azules o rojas.

Aparecen en las piernas, pero también pueden encontrarse en la cara. Las arañitas vasculares pueden variar en tamaño, y frecuentemente parecen la telaraña de una araña.

Clasficicación de várices según el sistema CEAP

Para estandarizar el reporte y tratamiento de las diversas manifestaciones de los trastornos venosos crónicos, se elaboró un sistema de clasificación completo (CEAP) que permite el diagnóstico y comparación uniforme de poblaciones de pacientes.

Creado por un comité internacional ad hoc del Foro Venoso Americano en 1994, ha sido avalado en todo el mundo y es ahora la norma aceptada para clasificar los trastornos venosos crónicos.

Los fundamentos de la clasificación CEAP incluyen una descripción de la clase clínica (C) con base en signos objetivos, la etiología (E), la distribución anatómica (A) del reflujo y obstrucción en las venas superficiales, profundas y perforantes, y la fisiopatología subyacente (P), ya sea que se deba a reflujo u obstrucción.

Clasificacion CEAP¿Cuándo ver al doctor?

El cuidado personal (tal como hacer ejercicio, elevar tus piernas o utilizar medias de compresión) puede ayudar a disminuir el dolor de las várices y puede prevenir el empeoramiento. Pero si estás preocupada sobre la apariencia y la forma en que se sienten tus venas, lo ideal es acudir al doctor.

Causas de las várices

Las arterias llevan sangre del corazón hacia el resto de los tejidos. Las venas regresan la sangre del resto del cuerpo hacia el corazón, para que la sangre pueda recircular. Para regresar la sangre al corazón, las venas de las piernas deben funcionar en contra de la gravedad.

Las contracciones musculares en la parte baja de las piernas actúan como bombas, y las paredes elásticas de las venas ayudan a la sangre a regresar al corazón. Pequeñas válvulas en tus venas se abren conforme la sangre fluye a tu corazón, y después se cierran para que la sangre no pueda fluir de regreso.

Las causas de las várices pueden incluir:

  • Edad. Conforme creces, las venas pierden elasticidad, causando que se estiren. Las válvulas en tus venas pueden debilitarse, permitiendo que la sangre que debería fluir al corazón no suba correctamente. La sangre se estanca en tus venas, y tus venas se agrandan y se convierten en várices. Las venas se hacen azules debido a que contienen sangre desoxigenada, la cual está en proceso de ser recirculada a través de los pulmones.
  • Embarazo. Algunas mujeres embarazadas pueden desarrollar várices. El embarazo incrementa el volumen de la sangre en tu cuerpo, pero disminuye el flujo de la sangre de tus piernas a tu pelvis. Este cambio circulatorio está diseñado para ayudar a un feto en crecimiento, pero puede producir un desafortunado efecto secundario (várices). Las várices pueden aparecer por primera vez o empeorar durante la etapa tardía del embarazo, cuando el útero ejerce mayor presión sobre las venas de las piernas. Los cambios hormonales durante el embarazo también pueden jugar un rol. Las várices que se desarrollan durante el embarazo generalmente mejoran sin tratamiento médico de tres a 12 meses después de dar a luz.

Factores de riesgo de las várices

Estos factores incrementan el riesgo de desarrollar várices:

  • Edad. El riesgo de padecer de várices incrementa con la edad. El envejecimiento causa uso y desgarro en las válvulas de tus venas que ayudan a regular el flujo sanguíneo. Eventualmente, ese uso causa que las válvulas permitan el regreso del flujo sanguíneo hacia la parte inferior de tu cuerpo, en lugar de permitir que suba a tu corazón.
  • Sexo. Las Mujeres son más propensas a desarrollar várices. Los cambios hormonales durante el embarazo, la menstruación o menopausia pueden ser factores debido a que las hormonas femeninas tienden a descansar en las paredes de las venas. Tomar terapia de reemplazo hormonal o pastillas de control natal puede incrementar el riesgo de padecer de várices.
  • Herencia. Si miembros de tu familia han tenido várices, estás en riesgo de padecer.
  • Obesidad. Tener sobre peso es un factor de riesgo debido a que ejerce presión sobre las venas de las piernas.
  • Estar parado o sentado por largos periodos de tiempo. Tu sangre no fluye correctamente si estás en la misma posición por largos periodos de tiempo.

Complicaciones de las várices

Aunque son raras, las complicaciones de las várices pueden incluir:

  • Úlceras. Úlceras extremadamente dolorosas pueden formarse en la piel cerca de las várices, particularmente en los tobillos. Úlceras son causadas por el estancamiento a largo plazo de fluidos en estos tejidos, que se deriva de un incremento en la presión dentro de las venas afectadas. Una mancha de decoloración en la piel comienza a formarse usualmente antes de que aparece la úlcera. Acude con tu doctor inmediatamente si sospechas haber desarrollado una úlcera.
  • Coágulos. Ocasionalmente, las venas profundas dentro de las venas se agrandan. En dichos casos, la pierna afectada puede crecer de forma considerable. Cualquier inflamación espontánea de una pierna es una garantía de atención médica urgente, y puede indicar un coágulo de sangre (una condición conocida como tromboflebitis).
  • Sangrado. Ocasionalmente, las ventas cercanas a la piel pueden reventarse. Esto causa un sangrado menor. Pero, cualquier sangrado requiere de atención médica porque indica riesgo de volver a suceder.

Diagnóstico de las várices

Para diagnosticar las várices, el doctor hará un examen físico, incluyendo ver tus piernas mientras estás de pie para tratar de ubicar alguna inflamación. El doctor también puede pedir que el paciente describa el dolor que se sienta en las piernas.

Es posible que se necesite de un ultrasonido para ver que las válvulas en tus venas están funcionando normalmente o si hay alguna evidencia de un coágulo de sangre. En esta prueba no invasiva, un técnico utiliza un pequeño dispositivo del tamaño de un jabón que apoya sobre tu piel en el área del cuerpo que se está examinando. El dispositivo transmite imágenes de las venas de tus piernas hacia un monitor, para que el técnico y el doctor las puedan analizar.

Tratamiento de las várices

Afortunadamente, el tratamiento usualmente no se traduce a quedarse mucho tiempo en el hospital, ni sufrir de una recuperación llena de molestias. Gracias a los procedimientos menos invasivos, las várices pueden ser tratadas como paciente ambulatorio.

Pregúntale a tu médico si el seguro puede cubrir los costos de tu tratamiento. Si se realiza únicamente por razones cosméticas, lo más probable es que tengas que pagar el tratamiento por ti mismo.

Cuidado personal

El cuidado personal tal como ejercitarse, perder peso, no utilizar ropa apretada, elevar tus piernas y evitar estar sentado o parado por largos periodos de tiempo, puede ayudar a disminuir el dolor y prevenir que las várices empeoren.

Medias de compresión

Utilizar medias de compresión todo el día usualmente es el primer enfoque a tratar antes de utilizar otros tratamientos. Estas medias aprietan tus piernas de forma ininterrumpida, ayudando a las venas y a los músculos de las piernas a mover el flujo sanguíneo de forma más eficiente. La cantidad de compresión varía por tipo y marca.

Puedes comprar medias de compresión en farmacia o en tiendas de aparatos ortopédicos. Los precios varían.

Tratamientos adicionales para problemas de várices más severos

Si no respondes a cuidados personales ni a medias de compresión, o su tu condición es más severa, tu doctor puede sugerir uno de estos tratamientos para várices.

  • Escleroterapia. En este procedimiento, el doctor inyecta en las venas varicosas de tamaño pequeño a mediano una solución que cicatriza y cierra las venas. En una semanas, las várices tratadas deben desvanecerse. No requiere de anestesia y puede realizarse en el consultorio del doctor.
  • Escleroterapia con espuma para venas grandes. Inyectar una vena grande con una solución espumosa es un posible tratamiento para cerrar y sellar una vena. Esta es una técnica reciente.
  • Cirugías láser. Los doctores están utilizando una nueva tecnología en tratamientos laser para cerrar várices y arañitas vasculares pequeñas. La cirugía láser funciona enviando una señal de luz hacia la vena, lo que hace que la vena se desvanezca lentamente y desaparezca. No se realizan incisiones ni agujas.
  • Procedimientos con catéter utilizando radiofrecuencia o energía láser. En uno de estos tratamientos, tu doctor inserta un tubo delgado (un catéter) en una vena alargada que calienta la punta del catéter utilizando radiofrecuencia o energía láser. Conforme se extrae el catéter, el calor destruye la vena causando que colapse y selle. Este procedimiento es el tratamiento preferido para venas varicosas grandes.
  • Ligación y extracción de vena. Este procedimiento involucra amarrar la vena antes de que se junte con una vena profunda y removerla a través de pequeñas incisiones. Este es un procedimiento ambulatorio para la mayoría de los pacientes. Remover la vena no afectará de forma adversa la circulación de tu pierna debido a que las venas profundas se encargan de los volúmenes de sangre más grandes.
  • Flebectomía ambulatoria. Tu doctor remueve pequeñas várices a través de una seria de pequeñas perforaciones en la piel. Las cicatrices son mínimas.
  • Cirugía venosa endoscópica. Puedes necesitar de esta operación sólo en un caso avanzado que involucra úlceras varicosas, una vez que otras técnicas han fallado. El cirujano utiliza una pequeña cámara insertada en tu pierna para visualizar y cerrar las várices y después remueve las venas a través de pequeñas incisiones. Este procedimiento es ambulatorio.

Las várices que se desarrollan durante un embarazo generalmente mejoran sin tratamiento médico dentro de tres a 12 meses después de dar a luz.

Estilo de vida y remedios caseros para las várices

Existen algunos cuidados personales que puedes tomar para disminuir la incomodidad que las várices causan. Estas mismas medidas pueden ayudar a prevenir o hacer más lento el desarrollo de las várices. Las medidas incluyen:

  • Hacer ejercicio. Ayuda a mejorar la circulación de tus piernas.
  • Tener cuidado con lo que se come. Ciertos alimentos afectan la circulación, además de que la obesidad incrementa la presión de forma negativa en las venas de tus piernas.
  • Tener cuidado con la ropa que utilizas. Evita tacones altos, así como ropa apretada alrededor de la cintura, piernas o ingle, ya que pueden disminuir el flujo sanguíneo.
  • Eleva tus piernas. Pon tus piernas más arriba que la parte superior de tu cuerpo, ya que esto ayuda a regresar la circulación de tu sangre al corazón.
  • Evita largos periodos de estar sentado y/o estar parado. Cambia de posición frecuentemente.

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